viernes, 20 de diciembre de 2019

Micrófono Abierto, Isabel Martínez Barquero

Isabel Martínez Barquero

Nacida en Murcia, se licenció en Derecho y ha ejercido de asesora jurídica, abogada, redactora de documentos legales y administrativos, profesora ocasional, árbitro y oficial de notaría.
Premio Hucha de Plata en la XXIV edición del concurso de cuentos Hucha de Oro.
Segundo premio en el XVI Certamen de Relatos Cortos «Imágenes de Mujer».
Ganadora del mes de marzo de 2015, en la categoría en castellano, en la IV Edición del Concurso de Microrrelatos «Microconcurso La Microbiblioteca».
Finalista en la categoría de Narrativa en los premios Fray Luis de León de Creación Literaria 2017.
Tiene publicados diez libros: tres de relatos, Linaje oscuro, El cauce de los días y Mujeres de otoño; dos poemarios, Lunas de ausencia y El nervio de la piedra; y las novelas La historia de los mil nombres, Aroma de vainilla, Diario de una fuga, La gloria venidera y La epidemia del siglo.
Fue autora del blog literario El cobijo de una desalmada (http://www.elcobijodeunadesalmada.blogspot.com.es).
Colabora asiduamente en diversos medios, en numerosos libros antológicos y en revistas literarias, así como en páginas culturales de internet. 







Bienvenida a nuestra sección de Micrófono Abierto, es un gusto tenerte con nosotros. Comenzamos con las preguntas:


PREGUNTAS


¿Cuándo nace en ti el gusto por escribir?
Creo que el gusto por escribir va muy ligado al gusto por leer. A los cuatro años empecé a leer y, desde entonces, no he parado. En mi niñez, la lectura me fascinaba, pues era una llave para entrar en otros mundos, no tangibles, sí, pero no por eso menos atrayentes.
Me recuerdo con muy pocos años en la labor de narrarme a mí misma historias cuando mi madre o mi abuela me castigaban un rato en un cuarto oscuro donde no podía leer (era muy traviesa). También lo hacía cuando esperaba el autobús del colegio. En ambos casos, el poder de la imaginación se alzaba como un escudo frente al miedo a la oscuridad o un paliativo contra el tedio de la espera. Por tanto, muy pronto descubrí los caminos salvadores de la narrativa, aunque fuera oral o mental, frente a la dura realidad.
Después, ya con diez años, escribía algunos cuentecillos y pequeños textos. 
En la adolescencia, me invadió el gusto por la lírica y me dediqué a escribir poemas con ahínco.
Y así continué hasta ahora, si bien se ha afianzado en mí con el paso de los años la tendencia a la narrativa, el gusto por contar historias.


¿Quiénes son tus autores favoritos?
Depende mucho de la época e, incluso del momento concreto y del estado de ánimo. Resulta imposible por cuestiones de espacio nombrarlos a todos, pero me doy cuenta de que hay nombres y obras que surgen siempre a lo largo de los años, autores a los que recurro con frecuencia, con los que llevo una larga conversación interior, como pueden ser san Juan de la Cruz, Gabriel García Márquez, Luis Landero, Luis Cernuda, Clarice Lispector, Rilke, Eliot, Ignacio Aldecoa, Miguel Espinosa, Antonio Machado, Gonzalo Torrente Ballester, José María Merino, Enrique Vila-Matas,  Djuna Barnes, Thomas Mann, Dostoievski, César Vallejo, Iris Murdoch, Virginia Woolf, Julio Cortázar, John Cheever, Paul Auster, Siri Hustvedt… Siento que me quedo corta; pero aun cuando pusiera más nombres, siempre me dejaría a alguno en el tintero.


En tu opinión ¿Qué se necesita para escribir?
Sin carácter exhaustivo ni jerarquía entre lo que voy a indicar a continuación, para mí son imprescindibles:
Conocer lo mejor posible el lenguaje, el instrumento a través de cual nos comunicamos, nos encontramos y nos perdemos. La lengua, el idioma, es el arma del escritor, el vehículo que le permite expresarse. No entiendo a los autores que dicen desdeñar el lenguaje, es un contrasentido. Hay que amar y cuidar nuestro instrumento de expresión, aunque luego se lo violente (para eso conviene conocerlo a fondo, claro).
La tendencia indomable a inventar historias. La imaginación invade la mente del escritor. Cada hecho, cada actitud o cada cosa que observa le propone una historia, le sugiere secretos escondidos que deben ser desvelados. Los que se imponen con permanencia en su mente son los que se traducen en relatos o novelas, porque resulta imposible escribir todas las historias que los estímulos interiores o exteriores le susurran, no hay tiempo material para ello.
La mirada. Cada humano tiene una manera peculiar de mirar, de observar, de enfocar la vida en cualquiera de sus manifestaciones. El escritor posee una forma propia de estar en la vida, pues su mirada crea mundos donde le apetece perderse él mismo y, con suerte, después les apetecerá a otros. La mirada, el enfoque, es especialmente relevante a la hora de escribir, porque imprime el tono de la historia, la manera de contarla. Según como miremos, así lo escribiremos.
Pasión. Sin pasión, entendida como gusto y pulsión extrema por la escritura, es difícil escribir, ya que la escritura literaria es una actividad creativa que nos aleja del mundo, aunque no los explique como maravillosa paradoja.
Amar la soledad. La escritura se practica en solitario, nos aleja de la vida real. Hay que asumir que se van a pasar muchas horas al día sin el contacto con los demás.
Paciencia. Escribir es una carrera de fondo. Como regla general, no se obtienen resultados inmediatos y, mucho menos, éxito. Hay que ser perseverante pese a todos los escollos del camino. Conviene no perderse en fantasías: cabe la posibilidad de que jamás seamos reconocidos, valorados, y pese a ello, nuestro amor por la escritura permanezca incólume. Hay impresionantes ejemplos en la historia de la literatura de autores que jamás fueron reconocidos en vida, como Kafka, por citar uno de ellos.


Cómo fue que comenzaste a mostrar al mundo lo que escribías, ¿recuerdas alguna anécdota?
Durante mi juventud, mientras estudiaba mi carrera universitaria, me publicaron algunos poemas en revistas literarias. 
Después, me engulló el trabajo y apenas si intenté publicar nada, excepto dos obras que no tuvieron suerte en los portales donde las presenté.
Hace diez años, muy alejada entonces del mundo literario, me decidí a mostrar en público algunos textos en mi blog: El cobijo de una desalmada y, de ahí, me animé a la aventura de publicar, aventura que hoy continúo. Aun cuando ya había decidido que no publicaría nunca más, cambié de óptica. Aparte de la necesidad de ser leída que se hacía más fuerte, me apliqué la máxima de no juzgarme a mí misma, sino que lo hicieran los demás, lo que me permitió lanzarme al ruedo.
Como anécdota puedo contar que cuando me animé a publicar mandé una novela a una editorial que admitía manuscritos de autores noveles. Me respondieron a los seis meses diciéndome que no encajaba en su línea editorial. Ante esta negativa, la subí por mi cuenta a Amazon. En dicha plataforma se fue haciendo fuerte hasta que entró en el top cien durante tres meses e, incluso, estuvo en el número 1 de dicho top de los libros más vendidos en español durante 3 días. Pues bien, con dicha visibilidad me hicieron una serie de propuestas editoriales, entre ellas una muy insistente que provenía de la editorial que me había rechazado poco antes. Que cada cual saque sus propias conclusiones.


Podrías contarnos ¿cómo es que se compagina tu carrera profesional con la escritura?
Cuando tenía carrera profesional se compaginaba muy mal con la literatura. Aunque no publicara, no podía vivir sin escribir y mis jornadas laborales eran maratonianas, de mañana, tarde y, en muchas ocasiones, buena parte de la noche. Apenas me quedaba tiempo para leer o escribir, por lo que si quería hacerlo no me quedaba más remedio que robarle horas al sueño, dormir muy poco, y aprovechar vacaciones y jornadas festivas.
Ahora tengo más tiempo para dedicarlo a la escritura, aunque a veces se juntan muchas obligaciones y enredos inaplazables que le roban espacio.


Veo que has participado y ganado varios concursos literarios. Desde tu experiencia ¿Qué se necesita para ganar un concurso literario?
No tengo ni idea. Estas cosas ocurren y ya está, te tocan, lo mismo que puede tocarte la lotería. El mundo de los concursos literarios es un misterio para mí. 


¿Cómo ha sido tu experiencia abriéndote camino en el mundo tan competido de la literatura?
Ha habido de todo: ratos buenos y malos, experiencias agradables y desagradables. Es muy difícil abrirse un hueco en este mundo tan disputado, lo que ocasiona bastante desánimo en ocasiones. A mi modo, lo combato escribiendo sin cesar y no dándome por vencida en la lucha. Para mí el éxito mayor consiste en poder escribir. Si desde un punto de vista externo consigo que me lean, que me den una oportunidad, y me refiero tanto a lectores como a editoriales, ese éxito interior se corona en el reconocimiento y me hace muy feliz.


Platícanos sobre “La epidemia del siglo”, ¿cuál dirías que es el mensaje principal?
Se trata de una distopía político-sanitaria que ocurre en el escenario de un mundo uniforme durante los años 2049 y 2050. Tiene una marcada carga crítica, sobre todo contra las grandes fortunas de nuestro planeta, contra los políticos en general y contra los laboratorios farmacéuticos.
Al ser un texto distópico, su mensaje podría deducirse de lo que en la novela se narra, esto es, avisa o advierte de los grandes males que pienso que penden sobre los seres humanos en un futuro no tan lejano.


En Anaquel Literario nos encanta soñar, si tu novela fuera producida en cine, ¿a quién elegirías de director y actor protagónico?
Puesta a soñar, elegiría a un director ya fallecido: Bernardo Bertolucci. La fuerza de su película Novecento aún pervive en mí y creo que su atmósfera y espíritu le irían de maravilla a La epidemia del siglo.
Como actor principal, si es que hay un personaje protagonista único en la novela, pues es muy coral, veo a Robert de Niro en el papel de Leopoldo Rubio.


Cuéntanos, ¿cuál es tu método a la hora de escribir?
Escribo sin método, me dejo llevar por mi instinto y, después, soy implacable en la corrección.
Con respecto a mis novelas, en ocasiones he comentado que funciono como una olla a presión. Parto de una idea previa que dejo que se me haga grande en el pensamiento; es decir, pongo en la olla unos pocos ingredientes a ver si dan para un buen guiso. Como no soy escritora de guiones previos, fichas, esquemas o planos, sino de brújula, la historia surge y se desarrolla de manera vaga en mi cabeza, o, por seguir con la metáfora, los ingredientes se mezclan en la olla con el agua. Cuando sé que la historia me tiene atrapada por su persistencia en mi mente, agrego más ingredientes, el agua alcanza el punto de ebullición y el émbolo de la olla silba, lo cual significa que he logrado el tono y la atmósfera que quiero darle, el narrador que la va a contar, la estructura con la que la voy a vestir… Es entonces cuando la pulsión por la escritura es irresistible y me aplico a ella con una actitud casi enfebrecida, perfilando los detalles y agregando al guiso muchos nuevos ingredientes que van a matizarla y enriquecerla.
Por tanto, eludo tener esquemas prefijados que me resten libertad, aunque no puedo prescindir de las notas tomadas en un cuaderno mientras avanzo en la escritura; en esa fase, surgen muchísimas ideas. Y detesto saber los finales, prefiero que estos se impongan por sí mismos y no me hagan perder el misterio mientras escribo la historia. 


En qué forma has publicado tus libros. ¿Editorial tradicional, coedición, autopublicación?
De todo ha habido. Tengo libros en editoriales tradicionales y otros autopublicados. Soy lo que se denomina autora híbrida. Depende de las circunstancias. Ahora intento editar de forma impresa con una editorial y conservar los derechos digitales de las obras.


¿Qué opinión te merece la autopublicación?
No le tengo ninguna manía y hasta puede ser muy aconsejable para no perder el control sobre la totalidad de la obra propia. Ha existido siempre y a ella han acudido nombres señeros de la literatura universal, como Virginia Woolf, Óscar Wilde, Joyce, Dostoievski, etc.


Muchas gracias por compartir este tiempo con nosotros, antes de despedirte podrías dar algún consejo a nuestros seguidores escritores.
Que lean muchísimo lo primero. Después, que escriban cuanto puedan y que no tengan miedo a romper, a tachar, que revisen y corrijan cuanto sea necesario. Por último, que defiendan su obra y luchen por ella si la consideran con calidad. Y siempre, en todo el proceso de la escritura: paciencia y humildad; sin ambas, decaerán pronto. Escribir es una carrera de fondo. Si su escritura merece la pena, ya se abrirá paso por cualquier lado, lo mismo que el agua crea su cauce para discurrir, incluso en las parajes más áridos e inhóspitos.


Mucho éxito en todo lo que emprendas.
¡Gracias, Ana!

Ana Saavedra





La epidemia del siglo,

En el año 2049, en un mundo uniforme donde los gobiernos son pocos, donde las antiguas democracias han dejado de existir y donde los políticos son títeres en manos de las familias que guían los destinos de la humanidad, Leopoldo Rubio, propietario de unos prósperos laboratorios farmacéuticos, recibe un encargo especial de las altas instancias europeas: custodiar y distribuir en el territorio español una vacuna contra la gripe específica para los mayores de setenta años. Este será el hecho que desencadene una serie de acontecimientos vertiginosos en el apogeo de la terrible crisis económica que padece el planeta desde 2042.
Las dudas sobre la salubridad de las vacunas encomendadas llevarán al propio Leopoldo Rubio, a otros investigadores de sus laboratorios, a abogados y a periodistas afines, a adoptar una serie de medidas que los colocarán a todos al margen de quienes gobiernan. Frente al sistema establecido, se alzarán sus actuaciones individuales. Pesa sobre el mundo una amenaza enorme a la que deben hacerle frente, amenaza que pronto se convierte en un mal de dimensiones apocalípticas, poniendo en peligro no solo sus vidas, sino también las de un gran número de seres humanos.






lunes, 16 de diciembre de 2019

Micrófono Abierto, Mercedes Pinto Maldonado

Mercedes Pinto Maldonado


Mercedes Pinto Maldonado nació en Granada, aunque actualmente reside en Málaga, España. Estudió Medicina, pero lo dejó para dedicarse a la literatura. Escribe desde que aprendió, pero hace quince años que se dedica a tiempo completo a la literatura, a leer y novelar.




Preguntas


Bienvenida a esta tu casa, Mercedes. Es un gusto contar con tu presencia y estamos todos listos para escucharte, aprender de ti y conocer tu obra literaria. En este año, nuestra sección Micrófono Abierto cumple 7 años de ayudar a escritores a llegar a mas lectores, nos da mucho gusto contarte entre nuestros entrevistados. Comencemos.

Es un placer y un honor estar aquí, espero ayudar aunque sea un poquito a esos escritores que comienzan.




Platícanos ¿Cómo fue la infancia de la futura escritora Mercedes Pinto?
Muy sencilla. Era la segunda de cinco hermanos, así que había mucho ruido en casa, juegos, llantos, risas… Pasaba mucho tiempo con mis abuelos paternos y creo gracias a mi abuelo me pregunté por primera vez que había dentro de aquel objeto lleno de hojas para que él pasara tanto tiempo mirándolo. Estaba deseando aprender bien a leer para descubrirlo.


¿Podrías contarnos alguna anécdota que recuerdes sobre cómo o cuándo surgió en ti el interés por la literatura?
Pues recuerdo que debía tener unos siete años cuando me operaron de las amígdalas y, como me porté muy bien en la intervención, mi padre me preguntó qué quería de regalo. Yo le dije que un libro muy gordo, como los del abuelo ––hasta entonces solo había leído pequeños cuentos ocho o diez páginas a lo sumo––. Me regaló una edición preciosa de Mary Poppins que, entre otras cosas, era «muy gordgo» porque tenía muchas ilustraciones, preciosas, y a partir de ahí no paré de leer.



Una pregunta en apariencia simple, ¿Por qué escribes?
Para viajar a donde nunca iré, para enamorarme una y otra vez, para ser quien nunca seré, para ordenar las ideas que me rondan la mente, para sacar a la luz todas las mujeres que podría ser, para soñar, para contar a mi manera lo que pienso y siento… Uf, es que tengo mil razones.


Mucha de la gente que nos sigue son escritores en formación y estoy segura están deseando escuchar tu experiencia en el mundo de las letras. Antes de publicar tu primera historia, ¿cómo te sentías?
Frustrada. Me refiero a ese tiempo en el que ya había decidido publicar y comencé a escribir a agentes y editoriales, no antes, cuando escribía sin pensar en mostrar mis historias al público. Creo que esto  le es común a la mayoría de escritores que un día deciden buscar lectores.



¿Cómo fue para ti el proceso de dejar tu carrera de medicina y seguir el camino de las letras?
Agridulce. Por un lado me sentía triste por comprobar que no había sido capaz de convertirme en uno de los profesionales que tanto admiro. Me costó entrar en Medicina, pedían una nota altísima, y superaba las asignaturas con muy buenas calificaciones, pero me faltaba lo principal: la fortaleza que requiere plantarse ante un enfermo sin desmoronarte, un mucho más ante un moribundo. No olvidemos que el médico no solo sana, también debe ayudar a morir. Pero una gran parte de mí se alegró de regresar a lo que de verdad me gustaba: novelar.


Muchos temen al mundo editorial y se decantan por ser independientes después de recibir rechazos. Tu eres un ejemplo contrario. Nos platicarías ¿cómo fue tu búsqueda editorial y cómo fuiste abriéndote camino entre ellas?
No, no, yo tampoco recibí respuesta editorial al principio. En realidad publiqué con dos editoriales pero con la fórmula de coedición ––no se lo recomiendo a nadie–– y después autopubliqué totalmente desesperada. Fue entonces, después de conseguir yo sola ser bestseller con dos de mis libros, cuando me llegaron las ofertas editoriales y más tarde, después de la experiencia, volví a la autopublicación. En estos momentos puedo decir que elijo con cierta libertad si publicar por mí misma o ceder los derechos, dependiendo del contrato.

Publicación independiente. ¿Cuándo sí y cuándo no?
Es fácil, si una editorial te exige por contrato todos los derechos, papel, digital, traducciones, cine… por más de cinco años, sin la mínima intención de luchar por todos estos derechos, lo mejor es autopublicar. Hay que leer muy bien lo que ser firma o secuestrarán nuestra obra por años y años sin que podamos hacer absolutamente nada por rescatarla. De este tema habría que hablar largo y tendido.


Tienes en tu haber una gran colección de historias de diversos géneros, si tuvieras que elegir solo una ¿Cuál dirías que te ha dado mayores satisfacciones?
Mayores satisfacciones a nivel lectores, todas las que encajan en el género contemporáneo, de suspense y con un toque romántico, especialmente Cartas a una extraña; pero personalmente La última vuelta del scaife de género histórico.




Eres un ejemplo del sueño de muchos. Vivir de escribir, o para escribir. ¿Qué factores impactó en tu vida? ¿Se puede vivir de escribir? Desde tu punto de vista ¿qué se necesita para lograrlo?
Por supuesto que se puede vivir de escribir. No es necesario publicar un superventas detrás de otro, se puede tener una buena cartera de lectores que esperan tus libros y vivir muy dignamente. Para lograrlo solo se necesita imaginación, talento para contar historias, trabajo y perseverancia. La disciplina y la constancia son fundamentales, es importante luchar como un asalariado más y trabajar horas a diario. No olvidemos la cantidad de gente talentosa que tenemos a nuestro alrededor que nunca ha llegado a nada.


Platícanos sobre tu método para crear historias.
Primero la idea original, siempre tengo alguna rondando mi mente, después hago un esquema básico para desarrollarla, a continuación busco época y lugares más adecuados y más tarde los personajes, a los que les hago fichas sobre su pasado, su físico y su personalidad. Una vez que tengo todo esto, escojo una bonita libreta y comienzo a escribir. Cuando pongo el punto y final paso lo escrito al Word y aprovecho para hacer una primera corrección y añadir las numerosas notas que voy acumulando.


¿A cuál de tus personajes dirías que le tienes más cariño, y por qué razón?
A Carlos Ladrón de Gevara, uno de los personajes de La última vuelta del scaife. Ni siquiera es el protagonista de esta historia ni pertenece a mi obra más leída, pero creo que es el más humano e imperfecto de todos los que he creado. Es fiel a sus amigos hasta la muerte, pero infiel con su esposa; es un hombre instruido, pero le encanta tratarse con la gente sencilla; es parlanchín, simpático y con buen sentido del humor, pero puede estallar en cólera por una injusticia; reniega de su religión, pero ama a Dios sobre todas las cosas… Tengo entendido que los lectores que lo conocen también lo adoran.


¿Cómo surgió la idea de “Cartas a una extraña”?
Con una pregunta: ¿Se puede amar más allá del espacio y el tiempo? Quiero decir, si es posible enamorarse de alguien que está fuera de tu momento y a miles de kilómetros, que nunca conocerás, o eso crees, que aquí está la magia de esta novela. Creo que contesté a mi pregunta.


¿Qué fue primero para ti, la publicación independiente o con editorial?
La editorial, pero coedición, que es muy distinto a edición tal y como la entendemos. Después autoedité, luego publiqué con grandes editoriales, después volví a la autoedición, más tarde de nuevo con editorial… En este momento elijo según creo que es mejor para mi libro y para mí.



¿Cuáles son tus proyectos futuros (puedes platicarnos sobre algunos de ellos)?
Hace unos meses terminé mi última novela titulada Quinto culpable y está en manos de mi agente, no sé cuándo podré publicarla. Básicamente trata de una violación multiple y de cómo se siente la chica durante el año siguiente hasta que descubre quienes fueron los culpables, especialmente el último, el quinto. Y ahora estoy escribiendo una historia sobre una joven que ha vivido hasta los veintitrés años a través de la lectura. Conoce el mundo gracias a las novelas románticas, desde que aprendió a leer no ha hecho otra cosa. Hasta que un día… Como la anterior, es una novela que está entre el suspence y el romance.


¿Con qué sueña Mercedes Pinto?
Con muchas cosas, entre ellas con que una de mis novelas sea llevada al cine o se convierta en una serie, pero, sobre todo, mi sueño es que algún día todos los seres humanos tengan techo, comida y paz.



En tu opinión ¿Cuál es la responsabilidad más importante que tiene un escritor?
Escribir bien. Parece una perogrullada, pero la verdad es que hay escritores que dejan mucho que desear. Sí, lo primero es conocer bien tu lengua y tratarla con respeto.


Muchas gracias por aceptar esta entrevista, como puedes ver podría seguir por horas platicando contigo, pero a riesgo de abusar, te pediría cerraras con un consejo para nuestros seguidores indecisos en saber si lo que escriben vale la pena, y qué camino buscar para sus historias. 
Gracias a ti, faltaría más, y a todos los seguidores de esta página que han llegado hasta estas últimas palabras. La verdad es que tus preguntas tienen respuestas mucho más largas, pero no queremos cansar a tus seguidores.
Un consejo para aquellos que comienzan a escribir y dudan… que sigan, que si les gusta escribir continúen, el tiempo les dará todas las respuestas. Resulta muy difícil saber si serás un buen escritor cuando acabas de empezar una carrera.


Un placer tenerte de invitada
Ana Saavedra























Libros publicados

Con Ediciones B en su línea digital B de Ebooks: El talento de Nano (novela juvenil), La última vuelta del scaife (novela histórica), Maldita (novela trágico romántica ambientada en los años cincuenta) y Pretérito imperfecto (novela trágico romántica contemporánea); con Ediciones Click, el sello digital de Planeta de los Libros, El fotógrafo de paisajes (novela negra); con Amazon Publishing Cartas a una extraña, finalista del Concurso Indie 2015 (novela de suspense y romántica), Mensajes desde el lago (novela de suspense y romántica) y Una de las tres (novela de suspense); y autopublicados: Hijos de atenea (novela histórica), La caja mágica (cuento para niños), Melodía para un forense (novela negra), Sangre negra (novela negra) y Perlas y pimienta (libro de relatos).

Toda la información está en la web de la autora www.mercedespinto.com

Aunque es una escritora híbrida, reconoce que la mayoría de sus lectores conocieron sus obras gracias a la publicación independiente, que le dio la oportunidad de que tres de sus novelas fueran best sellers en varios países y estuvieran más de un año en el Top 100 de Amazon.
Se considera una escritora humanista para la que cualquier género puede ser el escenario de sus historias.


Cartas a una extraña

Berta regresa a la casa familiar, donde nunca deseó volver, para hacerse cargo de la herencia de su madre, una mujer oscura y controladora que convirtió su infancia en un infierno. Asediada por los recuerdos, decide liberarse de los fantasmas del pasado desenredando la madeja de engaños de doña Alberta y su primogénita y devolviendo la libertad a su última víctima, cuyas cartas sin abrir, ocultas en el desván hasta que da con ellas, le llegan al corazón. Pero hay quienes no se alegran de la decisión de Berta y pronto se ve inmersa en un camino de trampas que puede hacer peligrar su vida.


PÁGINAS DE LA AUTORA

Web oficial de Mercedes Pinto:

Blog de Mercedes Pinto:

Facebook personal de Mercedes Pinto:

Facebook profesional de Mercedes Pinto:

Twitter de Mercedes Pinto:

Tarjeta electrónica de Mercedes Pinto:

Biofrafía y todas las obras en digital y papel de Mercedes Pinto:


ENLACES BOOK TRÁILERS

El fotógrafo de paisajes 

Pretérito imperfecto 

Maldita 

La última vuelta del scaife 

La caja mágica 

Cartas y Mensajes (Videoclip)


PUNTOS DE VENTA


CARTAS A UNA EXTRAÑA (reedición)
Digital: myBook.to/Cartas 
Papel: myBook.to/CartasPapel

MENSAJES DESDE EL LAGO:
Digital: myBook.to/Mensajes
Papel: myBook.to/MensajesPapel

EL TALENTO DE NANO:
Digital: myBook.to/Nano 
Papel a color: myBook.to/NanoColor
Papel en blanco y negro: myBook.to/NanoByN

HIJOS DE ATENEA:
Digital: myBook.to/hijosdeatenea 
Papel: 
https://www.amazon.es/Hijos-Atenea-esclavo-sab%C3%ADa-leer/dp/1502863545/ref=pd_sim_sbs_14_2?ie=UTF8&dpID=51qIHe25dSL&dpSrc=sims&preST=_AC_UL160_SR104%2C160_&refRID=8PPXJWFYJXYEGQ8XWSVA


LA ÚLTIMA VUELTA DEL SCAIFE:

Digital: myBook.to/Scaife 

MALDITA:
Digital: myBook.to/Maldita
Papel:
https://www.amazon.es/Maldita-VARIOS-Mercedes-Pinto-Maldonado/dp/8466654321/ref=pd_rhf_se_p_img_5?ie=UTF8&refRID=3AG830H572A5STMJ4TPQ

PRETÉRITO IMPERFECTO:
Digital: myBook.to/Preterito
Papel: myBook.to/PreteritoPapel

EL FOTÓGRAFO DE PAISAJES:
Digital: myBook.to/Fotografo

LA CAJA MÁGICA:
Digital:
https://www.amazon.es/caja-m%C3%A1gica-Mercedes-Pinto-Maldonado-ebook/dp/B01L0AB17E/ref=sr_1_7?s=books&ie=UTF8&qid=1473075217&sr=1-7
Papel: http://librosmablaz.com/?page=prod_desc&pid=98635

TINTA ROJA
Dijital: myBook.to/TintaRoja



viernes, 13 de diciembre de 2019

Micrófono Abierto, Carlos Moya



Carlos Moya


Nací un lunes 29 de mayo del 72, creo que ya entonces odiaba las semanas con "puente" y debí pensar que así la cogía entera. En realidad, dejando en el olvido que estudié Derecho y que no la terminé a falta de sólo una asignatura, cada uno es como es, también puedo decir que tengo buenos amigos y que a ratos he tenido amor. Lo que En realidad quiero contar de mi es lo que Soy y lo que escribo e incluso si no me viene muy grande me gustaría llegar a poder decir por qué escribo. Soy más poeta que nada, lo de la prosa no se me da tan bien pero la poesía si. Creo que hay contadores y contadoras de historias y luego escritores y escritoras que son los que escriben literatura. Yo soy más bien uno de los del primer grupo. Empecé a escribir como terapia entre apartarme del alcoholismo y que me diagnosticaran trastorno bipolar. Creo que de todo lo anterior me viene algo de sensibilidad y un poco de creatividad de más. Escribo poesía porque es lo único que he encontrado que me vacía y me llena a la vez. Entrego mis sentimientos para que choquen con los de otros y todos se multipliquen. Me encanta Argentina. Un día me iré allí. Qué país tan literario, verdad?






Bienvenido a este espacio de Micrófono Abierto, es un gusto platicar contigo así que comencemos con las preguntas.


Preguntas


Cuéntanos sobre tu niñez, ¿te gustaba leer y escribir en aquellas épocas?
A leer empecé sobre los 10 años novelas de esas juveniles de Los Hollister y antes de eso Disney. Mi primera novela en serio que leí con 15 años fue Papillón y a esa le siguió El Padrino. Luego vinieron muchas otras. No escribía, pero decía que quería ser escritor. 


¿Cómo fue tu acercamiento a la literatura?
Pues como poeta utilicé la poesía como terapia. Dejé el alcohol y me diagnosticaron Trastorno Bipolar a los 29 años. Fue una crisis bastante fuerte pero salí. No he vuelto a beber y me medico siempre. Aunque ahora que recuerdo también conocí ahí a Elena y esa es la historia que cuento en Malditos Poemas, mi novela.


¿Qué significa la poesía para ti?
Un escape y por tanto una necesidad que a temporadas se hace adicción.


En tu opinión ¿qué se necesita para escribir poesía?
Haber leído, haber viajado, haber roto muchos poemas, tener un poco más de sensibilidad que la media, un poco de talento y muchas ganas de escribir. Pero simplificando mucho, con un trozo de papel y un lápiz sobra y siempre sale algo.


¿Quiénes son tus poetas de referencia?
Machado, Bécquer, Neruda, Hierro, Alfonsina Storni, Alejandra Pizarnik, entre otros.


Platícanos más sobre “Malditos poemas”
Es una historia de amor, eso quiere ser al menos. 


¿Por qué razón decidiste publicar en Amazon?
Sabía que ni novela no tenía calidad como para que me publicaran y en amazon iban a leerme extraños que era lo que yo quería. Me probé, eso fue todo.


¿Cuál ha sido tu experiencia vendiendo de forma independiente?
Para tener hay que hacer promoción y yo con esta novela no la he hecho.


¿Estás trabajando en algún proyecto nuevo?
Tengo muchos poemas por ordenar y quiero sacar dos o tres poemarios de ellos. También quiero escribir un thriller y sobre eso pienso bastante.


¿Qué le dirías a la gente que tiene interés en escribir poesía?
Que lo haga, que cada uno tiene su nivel en todo en la vida y que no importa el resultado si no lo que hayas sentido.


¿Podrías compartir con nosotros el extracto de alguno de tus poemas?

TU PELO

Veo tu pelo negro al viento porque te alejas,
en él se refleja mi mano sola que dice adiós o ven,
ya no me acuerdo.

Mis lágrimas desatadas caen en la arena seca
y pienso en su olor y en su seda y en una coleta.
Veo tu pelo lejos, largo y todo al viento.
Veo tu pelo y siento que ya no lo tengo

La poesía es algo muy subjetivo. ¿cómo se aprecia la poesía desde tu punto de vista?
Creo que al igual que la música son sólo estados de ánimo. Sólo eso. Diría que la poesía son las notas del silencio.


Muchas gracias por tu tiempo, antes de terminar podrías darnos algún mensaje final.
Muchas gracias a vosotros y a Cris Suárez. Me habéis hecho sentir escritor y no lo soy. Yo soy poeta.



NOVELA MALDITOS POEMAS

Unos cuantos poemas entregados a destiempo, seguramente como todos, y una crisis de manía fueron suficiente para un poeta brillante y un mediocre escritor, perdiera a la chica de su vida, si es que alguien puede ganarse a alguien. Pero el planeta gira y gira y todo es posible mientras dos personas sigan respirando y girando con la tierra. Es una historia de amor como otras, pero la viví yo y eso duele.




Links de venta

martes, 10 de diciembre de 2019

Micrófono Abierto, Javier Torras de Ugarte


Javier Torras de Ugarte


Javier Torras de Ugarte (Madrid, 1982). Doctor en Historia del Arte por la UCM, trabaja en una galería de arte moderno y contemporáneo. Ha publicado seis novelas: La Ciudad Vertical (2011), El Libro Eterno (2013), ¿Crees en la Magia? (2014), La Memoria del Tiempo (2015), Te amaré todas las vidas (2017) y Ávida Dollars y la ciudad de Edén (2019), además de varios relatos. Sus géneros predilectos son el histórico y la Ciencia Ficción.    




Hola buen día, bienvenido a esta sección de “Micrófono Abierto”, en donde llevo ya siete años ininterrumpidos de realizar entrevistas a escritores de todos los géneros con la misión de ayudarlos a llegar a más lectores. Gracias por aceptar la entrevista. Comenzamos

Preguntas

¿Qué implica para ti escribir?
Pues… la verdad es que lo implica todo. Se ha convertido en una parte tan inherente a mí, en algo tan importante, que ha pasado en unos años a implicarlo todo. Condiciona mi vida, para bien, obviamente. Mis relaciones con la gente, mi tiempo libre, mi profesión… En fin, lo es todo. Es mi vida. ¡Y me encanta que así sea!


En los tiempos que corren, ¿cuál crees que es la principal responsabilidad de un escritor?
Es complicado definirlo. Muchos dirán que el puro entretenimiento es lo mínimo exigible; yo siempre he pensado que la literatura debe trascender, ir más allá del simple entretenimiento. Para mí hay que intentar aportar algo con cada escrito: puede ser una idea, un sentimiento, una forma distinta de ver algo, una reivindicación, una diatriba, un homenaje… Hay casi infinitas fórmulas de sobrepasar ese mínimo exigible.

Puedes platicarnos cómo fue que iniciaste en este camino literario y si hubo alguien a tu lado que te aminara a hacerlo.
Suele decirse que el trabajo de escritor es muy solitario. Cuando me inicié solo mi pareja de entonces y mi familia más cercana me animaban, aunque también era porque solo lo compartía con ellos. No tuve un mentor, por así decirlo, pero sí quien me apoyó cuando escribía sobre otros temas (arte e historia). Por aquel entonces redactaba textos para una galería de arte (Juana de Aizpuru), ellos sí me apoyaron. Llegué a la literatura al unir mi interés por la lectura con aquel sentimiento creciente que me empujaba a escribir.


¿Cómo es que influye tu profesión con la creación de ideas para historias?
La verdad es que mucho. La primera novela nació de la investigación de mi tesis, y en casi todas ellas hay mucho de arte, que es a lo que me dedico. La memoria del tiempo está plagada de artistas, como Dalí, Picasso, Velázquez, Goya, Friedrich… algunos de ellos son incluso personajes. Mis últimos proyectos son históricos, así que mi profesión es decisiva a la hora de crear historias.


¿Cuál fue tu razón para elegir la auto publicación?
En 2014 escribí ¿Crees en la Magia? Fue un proyecto muy personal, es un libro muy íntimo con alguna parte incluso autobiográfica. Había publicado con algunas editoriales, pero para ese libro quería tener yo el dominio de todo el proceso. Por eso elegí la auto publicación en un primer momento.


Cuéntanos sobre “La memoria del tiempo”
Es un thriller histórico, aunque quizá un poco diferente a lo que se suele ver. La novela narra la investigación que hacen dos personajes de la actualidad sobre una misteriosa figura de barro que va a salir a subasta. Cada vez que averiguan algo de alguno de sus propietarios, la novela salta a esa época. Hay muchas aventuras, acción, historias de amor, arte, historia… y mucho misterio.


Podrías decirnos cómo es el proceso que te lleva desde tener una idea inicial hasta poner la palabra fin a la misma.
El proceso es muy largo. La última novela que he escrito, y que aún no está publicada, me llevó tres años desde la idea hasta escribir la primera palabra. Investigo, reflexiono, busco información que me lleva a otra y esta a otra. Voy formándome una idea en la cabeza, sobre todo del contexto, y busco más información. Para una novela histórica no vale con conocer la historia que se quiere contar; el mundo es orgánico, las cosas no suceden por una sola razón, son el resultado de una concatenación de causas. Hay que conocer el contexto, la arquitectura, la sociedad, la vestimenta, las relaciones con otros lugares, los hechos históricos adyacentes y transversales… Es un proceso global e igualmente orgánico. También es cierto que hay que saber dónde poner los límites, porque se puede convertir en un proceso sin fin.


Sé que todas las creaciones son especiales a su manera, pero si tuvieras que elegir solo una, ¿cuál de tus historias te ha dado más satisfacción y por qué razón?
Es muy difícil, de verdad. Todas y cada una de mis historias tienen un hueco grande en mi corazón. De todas ellas puedo decir cosas bonitas personales. “Te amaré todas las vidas” es quizá la más íntima, la que más se llevó de mí.


¿Cómo creas un personaje?
Busco referentes físicos para visualizarlo. Busco rasgos característicos de su personalidad e investigo cómo funciona esa psique. Lo más importante: me fijo en personas que puedan tener esos rasgos para ver cómo actúan, cómo hablan, cómo se mueven, cómo gesticulan, cómo se apartan el pelo de la cara… Todo. Es también un proceso global. Pienso en su pasado, aunque no vaya a aparecer en la novela. Las razones que los llevan a ser cómo son y cuáles son sus objetivos y metas.


La auto publicación ha cambiado mucho de unos años para acá. ¿En tu opinión qué se necesita para darse a conocer?
Ha cambiado muchísimo. Y va a seguir cambiando. Es algo que también está en proceso y no sabemos cómo va a acabar. Para darse a conocer se necesitan muchas cosas, pero dos son muy importantes: trabajar mucho y bien y tener un golpe de suerte. La una sin la otra es difícil que te lleve a ninguna parte. Aunque hay casos.


¿Dirías que tus historias tienen algún mensaje recurrente?
Sí, hay lugares comunes que siempre me gusta visitar, aunque sea desde distintos ángulos: los sueños, los recuerdos, la memoria, el destino… Conocí a un pintor de los años ochenta, Sigfrido Martín Begué. Era un tipo muy interesante, con muchas ideas. Yo investigaba sobre sus obras y me concedió una entrevista. Le hice un montón de preguntas, pero él me lanzaba evasivas hasta que al final me dijo: los pintores pintamos una y otra vez el mismo cuadro, solo que lo vestimos de distintos colores y formas. Creo que a los escritores nos pasa un poco lo mismo, quizá sin llevarlo al extremo, pero todos tenemos nuestras obsesiones, nuestras inquietudes, nuestras reflexiones… Y a final siempre aparecen de un modo u otro.


¿Quiénes dirías que son tus grandes maestros literarios, aquellos a quienes recurres de forma habitual?
Siempre he leído mucha literatura clásica. Goethe, Bécquer, Poe, Lovecraft y Shakespeare son mis favoritos. De la actualidad es difícil concretar, pero desde luego me he dejado influenciar (¡benditas influencias!) por Ken Follet, Ildefonso Falcones, Stephen King… y por mi autor contemporáneo de cabecera: José Carlos Somoza. Cómo posdata puedo decir que recurrir a Cien años de soledad es siempre un viaje extraordinario.




En la misma línea de pregunta, ¿cuáles son tus tres libros favoritos y por qué?
Werther (Goethe): Para mí descubrir este libro en la adolescencia fue como descubrir el fuego o la rueda. Es una novela clásica que trata temas muy modernos de una forma que ahora consideraríamos “antigua”. Está plagada de sentimientos, de hipérboles, de emociones que se ven reflejadas en la naturaleza… Es el romanticismo pleno, el dejarse llevar por el corazón hasta las últimas consecuencias. ¿Qué puede pedir un alma adolescente?


Los pilares de la tierra (Ken Follet): Lo leí con auténtica avidez, como un náufrago intentando alcanzar el agua de la lluvia. Recuerdo que iba a la universidad con el libro, leyendo en el metro y luego en el autobús. Cuando llegaba a la puerta de clase, a veces me quedaba en las escaleras leyendo hasta la siguiente. 

La tabla de Flandes (Arturo Pérez Reverte): Quizá no diría que es uno de mis libros favoritos, pero sí de los que mejor recuerdo puedo tener. Fue, quizá, el libro que me enganchó como verdadero lector de novelas, y tal vez el que lanzó la primera chinita a mi interés por la escritura. Es una novela magnífica, sin duda, pero tampoco de las mejores que he leído. A pesar de todo, la incluyo aquí dejando de lado otros libros de cabecera míos como El señor de los anillos, Canción de hielo y fuego, Cien años de soledad, Clara y la penumbra…


Platícanos sobre tus otras obras publicadas. De manera sintética ¿de qué trata “La ciudad vertical”, “Crees en la magia”, “El libro eterno”.
La ciudad vertical fue mi primera novela. Es una distopía que nos traslada a un futuro en el que las ciudades se han trasladado a gigantes edificios de ciclópeas dimensiones, comunicados entre sí por medio de pasarelas y puentes. Ya nadie baja a la tierra firme para nada, de hecho está prohibido. No existen comunicaciones entre las ciudades ni nadie sabe nada del pasado. En medio de esa sociedad alienada, clónica, de tecnología avanzada pero con carencias importantes en cuanto a humanidad, un hombre siente curiosidad, se sale de la pauta. Eso desencadena una serie de aventuras que lo llevarán a descubrir la verdad de esa nueva civilización. Y la verdad no siempre es lo que uno esperaría.

¿Crees en la magia? es la historia de una joven que ha abandonado sus sueños de infancia. Su sonrisa se ha ido apagando con el paso del tiempo, con la rutina de una vida aburrida y dirigida. Pero un buen día, por esas extrañas jugadas del destino, conoce a un chico con el que tiene una conexión especial. Él se despide lanzándole esa pregunta y proponiéndole que retome sus sueños de infancia, que haga aquello que siempre había querido hacer. No vuelve a ver a ese chico, pero siente que la llama de la esperanza ilumina de nuevo su alma y se pone manos a la obra. Ese es el punto de partida, luego la novela se lanza a un contexto social similar al que tenemos hoy en día, y en medio de los problemas que hay en el mundo, esa joven tratando de cumplir su sueño… y el amor, claro, es una novela con mucho amor. Y magia.

El Libro Eterno está ambientado en lo que pasa después de La ciudad vertical. De nuevo nos encontramos esa civilización sin pasado, pero que se esfuerza por conocer su historia. Los libros, abandonados durante siglos, se convierten en reliquias, y los poderosos del mundo entero se afanan por encontrar los más importantes. Pero son dos adolescentes quienes encuentran el más poderoso de todos ellos y se ven obligados a emprender una huida por ese nuevo mundo postapocalíptico para proteger el libro eterno. Es una novela más de aventuras que de ciencia ficción y que se centra mucho en la relación que va naciendo entre los dos protagonistas y cómo el poder del libro y la necesidad de huir los va uniendo a la vez que los separa.



Cuéntanos alguna anécdota que recuerdes con gran emoción, sobre este camino de escribir y estar en contacto con los lectores.
Cuando publiqué mi segunda novela, El Libro Eterno, hice una campaña de publicidad por Internet, para lo cual busqué las reseñas que había de La Ciudad Vertical. Así me encontré con que una profesora de una universidad estadounidense había hecho una investigación sobre ciencia ficción española incluyendo La Ciudad Vertical. Leí la investigación, para la que había tomado tres muestras… Unamuno, Rosa Montero y mi novela… ¡Mi novela! Contacté con ella y tuvimos ocasión de hablar largo y tendido y de conocernos en Madrid. Aún mantengo contacto con ella y nunca podré agradecerle lo suficiente que hiciera esa investigación y hablara de mi novela en diversas charlas por todo USA.


¿Fue difícil para ti decidirte a publicar tus historias? ¿Cómo ha sido tu experiencia?
No, no fue difícil. Empecé a escribir por divertirme, porque el cuerpo me lo pedía. Pero cuando terminé La Ciudad Vertical y se la di a leer a mi familia, vi que quizá había hecho algo importante. La envié a un montón de editoriales, por aquel entonces la auto publicación apenas existía, y una de ellas se interesó. Me hizo inmensamente feliz ver mi nombre estampado en un libro por primera vez. Desde entonces, me hace igual de feliz con cada nueva novela.


¿Alguna vez buscaste publicar con alguna editorial tradicional?
Sí, he publicado con varias editoriales. Mi última novela salió con Suseya, y estoy muy contento. Algunas de las anteriores estuvieron en editoriales, pero ahora tengo yo el control sobre ellas.


Antes de despedirnos te agradecería les digas algún consejo a nuestros seguidores que comienzan su carrera literaria con más dudas que certezas. 
Si tienen más dudas que certezas… que sigan dudando de todo, es la mejor fórmula para aprender, poner en duda cada cosa que se hace. Trabajar duro, pero trabajar con ilusión. Esto no merece la pena hacerlo sino es algo que te llene de felicidad, porque el éxito es esquivo y es dificilísimo vivir de escribir. Y cuando terminéis un libro, corregid, corregid y seguid corrigiendo.

Fue un gusto tenerte en este espacio, recuerda que esta es tu casa y podrás contar con nosotros. Gracias por interactuar con la literatura en Anaquel Literario.
Muchísimas gracias a ti, Ana, a Cristina y a Anaquel Literario. Ha sido un absoluto placer.





La Memoria del Tiempo


El doctor en arte antiguo, Jaime Lucas, despierta una tarde de verano en un céntrico apartamento de Madrid. El timbre suena estrepitosamente traqueteando su cerebro envuelto en una poderosa resaca. Al otro lado de la puerta le espera la joven Sara Zambrano, que ha sido enviada por Sotheby’s para ayudarle en la catalogación de una extraña escultura de barro que representa a una diosa, perteneciente al legado del magnate Peter James, muerto en extrañas circunstancias unos días antes. Todo parece bastante normal excepto por una cosa: Jaime Lucas no recuerda absolutamente nada, ni siquiera su nombre.

A partir de ese momento la novela se convierte en un maravilloso viaje por la historia de la diosa de barro. Jaime y Sara investigan sobre sus orígenes y descubren que sus poseedores siempre estuvieron en contacto con grandes nombres de la historia: Felipe II, Velázquez, Goethe, Goya, Manet, Picasso, Dalí… a la vez que van comprendiendo la maldición que de la escultura se desprende.

Paralelamente Jaime Lucas debe ir descubriendo quién es él en realidad, qué secretos se ocultan en su memoria y por qué el destino parece haberle unido a la diosa de barro y a la joven empleada de Sotheby’s.

De un siglo a otro, la narración se centra en la vida de los dueños de la diosa, los peligros que corrieron para mantenerla a salvo, los sacrificios a los que esto les llevó y las historias románticas que les acompañaron. Importantes personajes de la historia de la humanidad cobran vida y tienen voz propia en la novela, participando en el argumento como protagonistas.

Jaime Lucas y su ayudante se adentrarán en las arenas de la historia y se verán obligados a hacer frente a todo tipo de peligros para esquivar la maldición de la diosa de barro, para desvelar los secretos de la memoria del tiempo.  


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Ana Saavedra